VERBO [1]

Son verbos:

1. las palabras pertenecientes a la conjugación de algún infinitivo - p.ej., ser, siendo, sido, soy, era, fui, seré, sería, sea, fuera, fuese, de la conjugación de ser -

y 2. las perífrasis verbales - p.ej., voy a cantar, iba a cantar, fui a cantar, iré a cantar, iría a cantar, vaya a cantar, fuera a cantar, fuese a cantar, de la de ir a cantar [2].

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Hay cuatro clases de verbos, a saber: verbos de tipo T, verbos copulativos, verbos de existencia y verbos auxiliares.

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[1] En la bibliografía gramatical es corriente el uso ambiguo de la expresión el verbo; con ella se suele nombrar tanto una palabra en particular - p.ej., haré:

“En Luego lo haré, el verbo reproduce el significado de un verbo anterior” -

como el conjunto de palabras que en esta gramática llamamos conjugación del infinitivo X - p.ej.,

“El verbo hacer es irregular”.

En lo que sigue y en otras páginas, se evita esta ambigüedad: los verbos son palabras, no conjuntos de palabras - p.ej., ser, soy, eres, es -; las conjugaciones son conjuntos de palabras - más específicamente, de verbos; p.ej., la conjugación del infinitivo ser, a la que pertenecen los verbos ser, soy, eres, es.

Cuando no hay riesgo de equívoco, a veces escribimos un infinitivo íntegramente con mayúsculas para nombrar o bien la conjugación del infinitivo o bien cualquier verbo de la conjugación del infinitivo.

[2] La clase de los verbos en español queda así perfectamente determinada, supuesto que para la conjugación de los infinitivos contamos con los correspondientes infinitivos modelo, debidamente indicados en el diccionario. Esto es suficiente para los fines de la gramática, pero no capta, por cierto, el concepto de verbo en español.

Tampoco lo capta la delimitación similar que ofrece R.A.E., Esbozo de una nueva gramática de la lengua española, § 2.10.1.: “El verbo - dice - (...) es aquella parte de la oración que tiene morfemas flexivos de número (...), de persona (...), de tiempo y de modo. (...) se incluyen también tres formas privadas (...) de desinencias verbales de número y persona: el infinitivo, el participio y el gerundio”.

¿Pero, hay un concepto de verbo en español?

En la Nota III de su Gramática de la lengua castellana, Bello descalifica cualquier definición del tipo de “verbo es la parte de la oración que significa los movimientos o acciones de los seres, la impresión que éstos causan en nuestros sentidos, y algunas veces el estado de estos mismos seres, o la relación abstracta entre dos ideas”: “(...) movimiento, susurro, frialdad, serenidad, semejanza - dice - serían, según la fórmula precedente, verbos, y de los más calificados que pudiese presentar la lengua”.

Por cierto, tampoco sirve el remiendo que se lee en R.A.E., Gramática de la lengua española, 1924, § 80: “Verbo es la parte de la oración que designa estado, pasión o acción, casi siempre con expresión de tiempo y de persona” (no caben ' casis' en las buenas definiciones y, si se suprime la aclaración, la crítica de Bello sigue siendo corrosiva: estado, pasión y acción designan estado, pasión y acción, y no son verbos; además, como en seguida diremos, los infinitivos, participios y gerundios son verbos, y no expresan ni tiempo ni persona).

El intento de Bello también falla:

“En las proposiciones el niño aprende, los árboles crecen, el atributo - dice - es una sola palabra. Si dijésemos el niño aprende mal, o aprende con dificultad, o aprende cosas inútiles, o aprendió la aritmética el año pasado, el atributo constaría de muchas palabras, pero siempre habría entre ellas una cuya forma indicaría la persona y número del sujeto y el tiempo del atributo. Esta palabra es la más esencial del atributo; es por excelencia el atributo mismo, porque todas las otras de que éste puede constar no hacen más que referirse a ella, explicando o particularizando su significado. Llamámosla verbo. El verbo es, pues, una palabra que denota el atributo de la proposición, indicando juntamente el número y persona del sujeto y el tiempo del mismo atributo” ( Gramática de la lengua castellana, § 40).

En el § 476 completa su definición, añadiendo a la significación del verbo el modo del atributo.Y en la Nota III aclara:

“La definición que doy (...) es, a mi juicio, la única que le conviene; pero es preciso tener presente que yo no miro ni al infinitivo, ni al gerundio, ni al participio como formas del verbo”.

Sin embargo, lo son: cantar, por ejemplo, en A Juan le aconsejé [ Juan ] cantar oficia como cantara en A Juan le aconsejé que [ Juan ] cantara; acordado, en Acordado el lugar del encuentro, nos separamos, como se acordó en Se acordó el lugar del encuentro; y yendo, en Yendo yo a Madrid me encontré con Juan, como voy en Voy a Madrid.

Finalmente, tampoco son satisfactorias definiciones del tipo de la de Alarcos Llorach en su Gramática de la lengua española, 1994, § 191. “Se llama verbo - dice - a una clase de palabras que funcionan como núcleo de la oración”. Obscurus per obscurius: los verbos, a diferencia de las oraciones, pertenecen a un conjunto de expresiones finito, y hay que basarse en ellos, al menos en parte, para determinar, hasta donde es posible, el conjunto infinito de las oraciones, y no al revés.

del hablar